¿QUIEREN REDUCIR LA POBLACIÓN?

¿QUIEREN REDUCIR LA POBLACIÓN? 1. Las declaraciones de Kamala Harris valorando positivamente la “reducción de la población” han puesto sobre la mesa el debate sobre en qué medida un sector de la élite occidental está realmente apostando por una estrategia de reducción de la población. 2. Nuestra opinión sobre las declaraciones de Harris es clara. A la vista del contexto, no tenemos dudas de que su intención era utilizar el término “polución” en lugar de “población” . Pero es una buena ocasión para hablar de la cuestión de fondo. 3. Y la cuestión de fondo es que, efectivamente, la élite corporativa occidental lleva décadas inmersa en una estrategia de reducción de la población a largo plazo. A muchos lectores les sorprenderá esta afirmación y es lógico que, para quienes no se lo han planteado hasta ahora, resulte sorprendente. 4. Sin embargo, son claras las conclusiones que al respecto obtenemos del contexto, de las fuentes, de los análisis realizados y de los procesos sociales desarrollados durante estas décadas. 5. Las bases documentales de este proceso de transformación social se encuentran a todo lo largo de la Guerra Fría. La élite corporativa occidental, y el gobierno de EEUU más tarde, pusieron en marcha repetidamente dinámicas destinadas a reducir la población mundial por razones geopolíticas y de control social. Y está perfectamente documentado cómo tanto el movimiento de emancipación de la mujer como el movimiento de defensa del medio ambiente y, en conjunto, los distintos movimientos posmodernos (incluyendo la defensa de las minorías sexuales, étnicas o culturales) fueron designados como instrumentos clave para impulsar el objetivo clave de reducción de la población, junto a otros objetivos de control social o de apropiación de recursos. 6. Es esta estrategia corporativa la que explica la incomprensible pasividad durante décadas del conjunto de la clase política occidental frente a un hundimiento demográfico que no es de ahora, sino que comienza precisamente en la década de los 70 del siglo XX. Y explica también la constante difusión mediática, social y cultural de las posiciones antinatalistas, así como el desprestigio de las opiniones y posiciones contrarias. 7. Los que formamos parte de estos movimientos posmodernos manipulados por los grandes inversores occidentales para los fines indicados nos enfrentamos a un choque psicológico, social y político inmediato. Un choque en el que, tras cuestionar nuestras propias bases conceptuales, vamos a vernos obligados a posicionarnos rápidamente frente a las consecuencias de la destrucción social y económica generada por estas estrategias corporativas de las que hemos sido cómplices durante décadas. Y también frente a una reacción social y política que puede arrastrarnos fácilmente. Colaborar en estrategias tan bárbaras como la de reducir la población con objetivos geopolíticos y de control social puede tener un alto precio para todos nosotros. Éste es un proyecto de EKAI Center sobre EL FUTURO DE LA SOCIALDEMOCRACIA. Gracias por tu atención. Sigue con nosotros. PDF:
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